Si has adquirido los populares cuchillos habrás observado que ofrecen un corte de calidad superior, pero, con los años, puede que hayan ido perdiendo su filo y necesitarás afilar cuchillos en Zaragoza porque quizás ya no están como el primer día.

Esto es totalmente normal y se da, entre otras cosas, debido al uso que les das cortando determinados alimentos demasiado ácidos, como pueden ser el limón, la cebolla o el tomate. También se deterioran debido al uso incorrecto, que se produce, por ejemplo, al cortar pan con cuchillo de filo, utilizarlos para abrir latas o usar el cuchillo de sierra para cortar alimentos congelados.

Pero hay algo más que puede deteriorar el filo al afilar cuchillos en Zaragoza, o directamente echarlos a perder. Es un afilado incorrecto o un mal uso de los elementos de afilado.

Si en otro artículo de nuestro blog te explicamos cómo y para qué utilizar la piedra y la chaira, hoy queremos desmontar algunos mitos de afilados caseros que circulan por la red a los que nunca deberías recurrir:

- Nunca trates de afilar tus cuchillos rozando el canto de uno con el filo de otro, ya que eso podría deteriorar el filo, producirte un corte y en ningún caso mejorará la calidad del corte.

- Otro método visto en la red al que no deberías recurrir es al afilado con la base de una taza de cerámica. Podría dar mejores resultados que el anterior, pero sigue siendo un método bastante peligroso, y no garantiza un buen afilado.

- Hay también en el mercado unas piedras que, en vez de afilar de forma correcta, dejan unas rebabas en el metal, fraccionándolo como si fuera una sierra. Esto produce un engrose y deterioro del filo, dando una falsa sensación de afilado.

En Cuchillería San Gil te aconsejamos que recurras a un afilador profesional asegurándote un trabajo de calidad.